¿Qué es el despido por necesidades de la empresa según el artículo 161?
El despido por el artículo 161 del Código del Trabajo, conocido como despido por necesidades de la empresa, es una de las causales más utilizadas por los empleadores en Chile para poner término a una relación laboral.
Su regulación se encuentra en el artículo 161 del Código del Trabajo, el cual establece expresamente:
“Sin perjuicio de lo señalado en los artículos precedentes, el empleador podrá poner término al contrato de trabajo invocando como causal las necesidades de la empresa, establecimiento o servicio, tales como las derivadas de la racionalización o modernización de los mismos, bajas en la productividad, cambios en las condiciones del mercado o de la economía, que hagan necesaria la separación de uno o más trabajadores.”
Desde el punto de vista legal, esta disposición no habilita despidos automáticos ni discrecionales. Su aplicación está sujeta a requisitos estrictos, cuyo incumplimiento suele dar lugar a demandas por despido injustificado
Marco legal del despido por necesidades de la empresa
El artículo 161 del Código del Trabajo permite al empleador terminar el contrato solo cuando existan razones objetivas, reales y demostrables que hagan indispensable la desvinculación del trabajador.
La ley reconoce como hipótesis, entre otras:
✔ Racionalización o modernización de la empresa
✔ Bajas sostenidas en la productividad
✔ Cambios relevantes en el mercado o en la economía
⚠️ No basta con invocar la causal: el empleador debe probarla.
En la práctica judicial, los tribunales han sido consistentes en señalar que las necesidades de la empresa no pueden confundirse con decisiones internas de conveniencia, ahorro de costos o simples reorganizaciones administrativas sin respaldo objetivo.
El despido por necesidades de la empresa debe basarse en causas justificadas. Aquí detallamos algunas de las más relevantes:
Racionalización o modernización de la empresa:
- Implementación de nuevas tecnologías que reduzcan la necesidad de mano de obra.
- Reestructuración de departamentos para optimizar el funcionamiento.
Bajas en la productividad:
- Reducción significativa en la producción de bienes o servicios.
- Pérdida de contratos clave o clientes importantes.
Cambios en las condiciones del mercado o de la economía:
- Crisis económicas que afecten la estabilidad financiera de la empresa.
- Cambios legislativos que aumenten los costos operativos.
Ejemplo Legal: El Código del Trabajo establece claramente estas causales en su artículo 161, y es fundamental que los empleadores puedan demostrar la existencia real y comprobable de estas necesidades.
📌 Advertencia legal: Si estas razones no existen o no se acreditan, el despido puede ser declarado injustificado.
Requisitos legales para que el despido sea válido
Para que el despido por necesidades de la empresa sea considerado ajustado a derecho, deben concurrir todos los siguientes elementos:
Existencia real de la necesidad invocada
La empresa debe enfrentar una situación concreta, como una reestructuración efectiva, una baja demostrable en su actividad o cambios relevantes en el mercado.
Relación directa entre la necesidad y el cargo del trabajador
No basta con que exista un problema general: el empleador debe explicar por qué ese trabajador específico resulta afectado.
Fundamentación clara en la carta de despido
La carta debe detallar hechos precisos, actuales y comprobables. Las fórmulas genéricas o copiadas del texto legal no cumplen este estándar.
Necesidad de la separación del trabajador
La situación invocada debe hacer indispensable el término del contrato, no simplemente conveniente para la empresa.
Cuando alguno de estos requisitos no se cumple, la causal pierde sustento jurídico, aun cuando el empleador haya citado expresamente el artículo 161.
Preaviso y exigencias formales del despido
El artículo 161 también impone obligaciones formales que no pueden ser omitidas:
Además, la comunicación del despido debe realizarse conforme a las formalidades legales. Errores en el plazo, en el contenido de la carta o en la forma de notificación no son meras formalidades, sino aspectos que suelen ser decisivos en sede judicial.
Obligación de prueba del empleador en juicio
Un aspecto central del despido por necesidades de la empresa es que la carga de la prueba recae en el empleador.
En un juicio laboral, la empresa debe acreditar:
La existencia efectiva de la necesidad invocada.
Que dicha necesidad era actual al momento del despido.
Que justificaba concretamente la desvinculación del trabajador demandante.
En la experiencia práctica, una parte importante de estos despidos es declarada injustificada porque el empleador no logra respaldar con documentos, cifras o hechos verificables lo señalado en la carta de despido.
Cuándo el despido por necesidades de la empresa se vuelve injustificado
Aunque la empresa invoque el artículo 161 del Código del Trabajo, el despido puede ser declarado injustificado cuando, por ejemplo:
La necesidad invocada no existe o no es actual.
La carta de despido no explica hechos concretos.
El trabajador es reemplazado poco tiempo después.
Se mantienen otros trabajadores en condiciones similares.
La causal se utiliza para encubrir decisiones arbitrarias.
📌 Por esta razón, casi el 100% de los casos que revisamos corresponden a despidos que presentan errores relevantes, lo que permite reclamar indemnizaciones adicionales ante los tribunales del trabajo.
Este análisis no puede hacerse de manera superficial ni automática. Requiere una revisión jurídica detallada de la carta de despido, del contexto laboral y de la situación real de la empresa.
Lo que debes demandar en un despido injustificado
Cuando el tribunal declara que el despido por necesidades de la empresa fue injustificado, el empleador queda obligado a pagar:
Este recargo no es automático ni simbólico: representa una compensación económica significativa para el trabajador y constituye uno de los principales incentivos para revisar jurídicamente el despido antes de firmar el finiquito.
📌Por esta razón, revisamos sin costo tu despido y sin exigir anticipos.
Con solo analizar la carta y el contexto laboral, es posible determinar si corresponde demandar y obtener una indemnización mayor en tribunales.